Me reconozco como admirador incondicional de los proyectos y la gente con talento, de hecho es de lo que siempre intento hablar en este blog. De Madrid quedan muchos rincones por conocer y cada día aparecen nuevos, aun más interesantes. Y en Madrid está naciendo una nueva zona llamada Triball, y allí está Maricastaña, un bonito refugio para desconectar.
Triball es un proyecto, que surgió hace unos años, para dar un giro radical a una de las zonas más deprimidas del centro de Madrid. Junto a la flamante Gran Vía están este grupo de calles que parecen su puerta trasera, y que hasta ahora eran conocidas esencialmente por las “mujeres de mala vida” que paseaban por sus aceras. El objetivo es impregnar sus calles de talento, creatividad, inspiración y arte. Hacer un barrio de creadores, diseñadores, tiendas y restaurantes. Un nuevo Soho madrileño.
Maricastaña es un polifacético local. Se autodenomina como “Bar & Kitchen”. Es un proyecto de interiorismo de los geniales “Madrid in Love”, que esta semana cumple dos meses. Una perfecta puesta en escena del estilo industrial y vintage. No se puede tener mejor gusto. Merece la pena sólo ir para verlo. Paredes de ladrillo visto, estantes y armarios reciclados pintados de blanco que dejan como fondo la pared, grandes lámparas de barco, plantas de brezo, sillas de diferente origen, objetos antiguos… han conseguido crear un extraordinario loft.
Maricastaña acoge al cliente desde el desayuno hasta las primeras copas de la noche. Su ambiente va adaptándose a la demanda de la gente. En sus momentos de calma es un lugar perfecto para relajarse, con un café mientras se disfruta del kiosco de revistas que cada mes renuevan. AD, GQ, Vogue y una amplia variedad de publicaciones están a disposición de los clientes. Además wifi, sus tartas y una enorme cristalera, para entretenerse con el paso de la gente. Un bonito rincón para abstraerse, en una parte no tan conocida de Madrid.
En la comida y la cena el pulso de Maricastaña se acelera y la heterogénea clientela sube el ritmo del sitio. La carta es variada con recetas españolas y también guiños a otros países. Tiene un punto original y preferencia por los productos ecológicos. La hamburguesa creo que es muy rica. Además tienen menú del día. Las mesas se llenan de grupos de amigos y parejas, y otros tantos se hacen hueco en la barra, y abajo en una pequeña y coqueta bodega abovedada. Tiene movimiento Maricastaña.
Y por si fuera poco, los domingos (de 9 a 17 horas) seducen a la clientela con un Brunch que recorre los sabores dulces y los salados: macedonia, yogur con mermelada, croissants, napolitanas; seguido de huevos, bacon, quesos… que puedes acompañar con Bloody Mary, si necesitas una recuperación total para las secuelas de la noche del sábado.
Maricastaña es un extraordinario escondite en la emergente zona de Triball.
Maricastaña
Corredera Baja de San Pablo, 12
Tlf.: 910 82 71 42
En Facebook
Madrid in Love
www.madridinlove.com
Triball
www.triballmadrid.com
[Texto: Carlos Montero. Fotos: Maricastaña y Carlos Montero]











Esta muy bien el sitio, me lo esperaba peor y me lleve una agradable sorpresa ademas no nos salio nada caro el asunto, asi que pienso volver¡
Soy una de esas señoras de la calle como dice el autor. Estos sitios de los que habla están llenos de pijos y siempre me invitan a irme.
Nunca llueve al gusto de todos…
Bonito post y curiosas fotos, habrá que ir para allá!
Muchas gracias Félix!
Preciosas las imágenes. Tiene muy buena pinta.
Gracias! El sitio es magnífico. La gente de Madrid in Love han hecho un trabajo buenísimo.