Así da gusto aprender

El Club CEA de Gastronomía y Ocio descubre en sus actividades placeres de la vida, y gracias a ellos, el martes,  pudimos disfrutar de una clase magistral de coctelería, dirigida por el barman madrileño Eduardo Barrios. Así da gusto. Un buen profesor, buena materia prima y para acompañar productos ibéricos de primera, y por supuesto buenos alumnos con ‘sed’ de conocimientos.

Ayer aprendimos mucho sobre coctelería, un arte que, como ya hemos dicho aquí en otras ocasiones, vuelve con fuerza y que es cada vez más apreciado en los bares de nivel. Para empezar decir que hay dos tipos básicos de cóctel: trago corto y trago largo. Los cortos son más potentes y los largos son los que se suelen mezclar con refrescos.

Empezamos con tragos cortos y la primera sugerencia fue el mítico Dry Martini. Este es uno de los cócteles de aperitivo clásicos, con más de 200 variantes. El trago del agente secreto más famoso del mundo, y es que hay que ser valiente como él para tomarlo. Importante detalle en todos los tragos cortos es tener las copas enfriando con agua y hielos, y mejor aun si los licores se guardan también en frío. La elaboración es sencilla, se enfría una ginebra seca y se mezcla con un poquito de vermouth blanco seco francés. Como remate se coloca una aceituna, negra, nos sugiere Eduardo Barrios.

La receta:

  • Ginebra London Gin
  • Vermouth Noilly Prat (sólo un toque)
  • Aceituna negra

También nos explicó otras versiones como el curioso Dry & Dry, en el que el vermouth sólo se mezcla con el hielo para aromatizar este y luego se retira el líquido, y con ese hielo se enfría la ginebra que finalmente se sirve sola. Con esto conseguimos un trago de ginebra con un leve aroma de vermouth.

Seguimos con el Manhattan, que también se toma de aperitivo y es fuerte, pero tiene un toque dulce que lo hace más fácil de tomar. Se mezclan un poco más de burbon que de vermouth rojo italiano, una gota de angostura y se adorna con una guinda, mejor si es una guinda al marrasquino, que es un licor de cerezas.

La receta:

  • Bourbon ( 4 partes)
  • Vermouth rojo italiano (3 partes)
  • Una gota de angostura
  • Una guinda verde

 Después nos enseñó el Daiquiri, que tradicionalmente surgió como aperitivo y que fue el que más me gustó. Dos buenos trucos para su preparación: usar túrmix y hacer un premixer de zumo de lima y azúcar. El premixer se prepara con el zumo y la azúcar a partes iguales, y no debe estar frío para que mezclen mejor, esto facilitará el trabajo después. Así que es muy fácil, se mezclan en la túrmix ron blanco, el premixer y hielo, y acción. El resultado es un granizado de textura cremosa y riquísimo. Perfecto para refrescarse.

La receta:

  • Ron blanco Bacardi (3/4 partes)
  • Premixer preparado con zumo de lima y azúcar a partes iguales (1/4 parte)
  • Hielo

 Pasamos a los “high balls”, tragos largos terminados con refrescos que se sirven en copas más amplias como las de balón, vasos anchos o tubos. Se usan más como digestivo. Es el caso del Mojito, que viene de “mojo” que significa magia. Este es otro clásico que triunfó. Ron blanco, azúcar blanca, soda, lima en zumo, hierbabuena y adornamos con trozos de lima. Eduardo nos sugirió empezar aplastando solamente las hojas y no la lima, y por eso añadir el zumo y luego los trozos de adorno. El hielo, según gustos, puede ser picado o entero. Preparamos la versión criolla, con hielos enteros y además un toque de angostura.

La receta:

  • Ron blanco Bacardi
  • Premixer de zumo de lima y azúcar
  • Soda (de sifón Geiser)
  • Hierbabuena
  • Trozos de lima
  • Una gota de angostura
  • Hielos enteros

Rematamos la exhibición con el que ahora es el rey de los combinados, el Gin Tonic. Toda una bebida de culto que no para de ganar adeptos. En este caso buscamos darle un toque original. Elegimos Hendriks, que es singular por la adición durante el proceso de destilación de infusión de rosas de Bulgaria y de pepino, por esto además de mezclar con tónica Schweppes se acompañó de un pétalo de rosa búlgaro. Servido en copa de balón.

La receta:

  • Ginebra Hendriks
  • Tónica Schweppes
  • Pétalo de rosa de Bulgaria

Tras todo esto, siguió el turno de las preguntas, donde Eduardo Barrios nos ilustró, aun más, sobre el mundo de las bebidas espirituosas y sus combinaciones. Queda en mi mente uno de sus útiles consejos: “los mejores hielos son los de gasolinera, así de claro”. Tomamos nota de todo.

Lo pasamos muy bien. Espero que Club CEA de Gastronomía y Ocio siga con este tipo de iniciativas, que ya practica desde hace años. Sobre todo porque así da gusto. Las cosas bien hechas. Y también porque así aprendemos a disfrutar un poco más de la vida.

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