Formentera, un pequeño reino de belleza

A veces, olvidamos que no hace falta ir a la otra parte del mundo, para encontrar un lugar increíble. Uno de esos sitios que te hacen valorar la vida, y darte cuenta de que estamos en un planeta lleno de maravillas. Formentera es un pequeño reino de belleza, una isla aun natural y auténtica, salvaje y bañada por una preciosa agua azul turquesa.

La historia de esta isla ha marcado su personalidad. Mucho tiempo deshabitada (hasta el siglo XVII no empezó a tener una población estable), siempre ha estado poco ocupada. No existieron grandes fortificaciones ni puertos, solamente pequeñas iglesias con unos pocos vecinos y casas de campo repartidas por la isla. Y sólo hasta los 60, gracias a su inaccesibilidad (sólo se llega por ferry regular desde Ibiza), no empezó un lento auge turístico.

Formentera conserva por ello un estilo payés, rústico, virgen. Pocas casas, caminos de tierra, muros de piedras separando los campos, y muchas playas, acantilados y rincones maravillosos para contemplar el mar. Cuando ves su agua pareces no creértelo: turquesa y transparente. El color aguamarina toma aquí su mayor significado. Es pura y perfecta. Es la corana que rodea este feudo de la más bella naturaleza.

Completamente seducido por la isla, esta es mi lista de cosas que hay que hacer, mi guía para saborear Formentera al máximo:

Donde alojarse

Por un largo camino de tierra, y a pocos metros de la playa de Migjorn, se llega a los bungalows Talaya. Un conjunto de casitas en las que no se descuida ningún detalle. Una arquitectura que armoniza con el entorno, terrazas con techados de caña, ligeras cortinas blancas, suelos de tablas de madera, tumbonas y palmeras, jardines y rincones que invitan al descanso. Se escucha el mar de fondo y se respira la calma.

En sus bungalows te sientes como en casa, su decoración es natural y estilosa, y encuentras todo lo que se puede desear. Y por las mañana, te dan los buenos días dejando en tu porche una bolsita de papel con croissants y panecillos recién hechos. Qué bonito despertar junto al mar.

Las Playas

La playa de Illetas es algo fuera de lo normal. Una estrecha lengua de arena que deja ver el mar a ambos lados. Las olas de agua trasparente llegan desde lo lejos, donde fondean yates. La arena es fina y todo es perfecto. Lo mejor es llegar hasta el último aparcamiento, y andar desde allí hasta la tercera cala de la derecha. Ver para creer. Y para comer, cerca está Es Molí de Sal.

La playa de Migjorn es la más larga de la isla. Más de cinco kilómetros de agua trasparente y celeste. Toda la playa está precedida por una duda protegida, por la riqueza de su vegetación, y que es cruzada por pasarelas de madera. El paisaje es precioso. A lo largo de la playa encontramos variedad de chiringuitos. Algunos muy animados como “Pirata Busy otros tan pintorescos como el “Kiosko de Bartolo”.

Hay un pequeño y escondido rincón que está lleno de magia, es la calita de Es Caló des Mort. Entre arena y rocas, hay unos viejos varaderos de barcas de pescadores, muy típicos de la isla. Unas construcciones de raíles de madera que se sumergen en el agua clara, que servían para subir y resguardar las embarcaciones. El conjunto es una de las fotografías más bonitas de la isla. (Lo encontrarás andando, al final de la playa de Migjorn del lado de la Mola).

Los restaurantes

Formentera es muy querida por los italianos, y esto se deja notar en la gastronomía. Can Carlos es el principal referente de la isla. Sólo dan cenas, pero el ir y venir de los clientes empieza a última hora de la tarde y termina bien entrada la madrugada. Cocina excelente y servicio muy cuidado. El ambiente es el mejor de la isla. Gente guapa con ganas de disfrutar.

ChezGerdi  es mucho más que un chiringuito, es un restaurante que sorprende por su arquitectura y originalidad. Es un sitio genial, muy apetecible. Como Can Carlo también de comida italiana de calidad.

En Es Caló  se encuentra el restaurante del mismo nombre. Desde su terraza se disfruta de una de las vistas más bonitas de la isla (pedir mesa con vistas). Desde allí el precioso mar luce más espectacular que nunca. Su cocina es de bandera. Bogavante frito, con patatas y huevos payeses, es un ejemplo de cuanto se puede disfrutar comiendo allí.

Hay un pequeño lugar que no podemos dejar de conocer, y cuando digo pequeño no es casualidad. Kiosco Bartolo es un encantador chiringuito de cuatro mesas que se encuentra en el extremo más cercano a la Mola de la playa de Migjor, muy cerca de la cala de Es Caló des Mort. Se sostiene sobre unas vigas de madera, como un balcón que mira al mar. Su especialidad es la hamburguesa. Pide turno y mientras esperas te das el último baño.

Cosas que no podemos dejar de hacer en Formentera

1. Pararse una y otra vez a disfrutar del agua. Porque cuando no estemos allí, echaremos de menos no haber contemplado más ese maravilloso espectáculo.

2. Conducir un Mehari y sentirse libre recorriendo los caminos de tierra. En uno de esos “coches” todo tiene más gracia. Sabe más a aventura y es más romántico. No corren mucho y son un  poco toscos, pero te sientes el rey de los caminos. (www.formenteracar.es)

3. Hacer una escultura de piedras en la playa de Illetas. Será una más entre los cientos de obras efímeras que allí hay, pero será tu aportación a esa bonita muestra espontánea.

4. Mirar a las estrellas. Porque al llegar la noche el cielo se inunda de estrellas, una impresionante estampa, que no es fácil ver para aquellos que viven en la ciudad.

5. Ir hasta el Faro de la Mola y otear el horizonte. Es uno de los puntos más altos de la isla y desde el acantilado podemos ver un precioso amanecer.

6. Llegar hasta el Faro de Cab de Babaria y hacerse una foto al principio del camino. Es una de las imágenes más típicas de la isla y de “Lucía y el sexo”.

7. Fotografiar los viejos varaderos. Están construidos de forma artesanal para resguardar las barcas de pesca. Los encuentras por playas y rocas de toda la isla. Tienen mucho encanto.

8. Ver una puesta de Sol en Beso Beach. Uno de los momentos más esperados del día. La gente se da cita en la playa, delante de este chiringuito, tomando mojitos y celebrando un día más en esta maravillosa isla.

9. Disfrutar de las vistas desde el mirador de La Mola. Ascendiendo hasta La Mola, casi llegando a lo más alto, nos encontramos con un mirador (y un restaurante del mismo nombre). La vista dese allí es impresionante. Se divisa toda la isla y el mar a ambos lados. Es único.

10. Y sobre todo, disfrutar del tiempo en la que puede ser la isla más romántica del mundo.

(más cosas sobre la isla en el blog Formentera Aguamarina)

[Texto y fotos: Carlos Montero]

5 Respuestas a “Formentera, un pequeño reino de belleza

  1. …que pasada… ya tenía ganas de ir… solo conozco la isla Pitusa de las Baleares, pero es que ahora ya no voy a dejar de hacerlo!! Está claro que no hay que irse hasta el caribe (acabo de volver de los Roques) para estar en el paraiso! Me alucina como escribes! Sigue así artista!!! Besos!

  2. Pingback: Spain Beach Bars – Bartolo’s Beach Bar, Formentera | Beach Bar Bums

  3. Pingback: Formentera, isla de sueños | Beautiful Life Magazine

  4. Pingback: Buscar el silencio: 10 playas tranquilas de Ibiza y Formentera

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